Día Internacional Asperger, 2026

Este miércoles, 18 de febrero de 2026, volvemos a celebrar el Día Internacional del Síndrome de Asperger. Un día de alegría por nuestra condición activa en el desarrollo de un colectivo unitario y extenso, el de personas Asperger y sus familias, verdaderos protagonistas del evento. Pero también es un momento de reivindicación por todo el camino que queda aún por recorrer. Junto a nuestras entidades federadas y resto del movimiento asociativo, continuamos adelante.

Desde - Hasta: 13/02/2026 - Actualmente

 

Acto institucional presencial en el Congreso de los Diputados de Madrid

                   Lunes, 16 de febrero de 2026

 

CONMEMORACIÓN DÍA INTERNACIONAL DEL SÍNDROME DE ASPERGER, 2026

 

10.45 h. Bienvenida. Mesa Inaugural

              Presidenta de la Mesa del Congreso de los Diputados, Dña. Francina Armengol

              Presidente de la Confederación Asperger España, D. Rafael Jorreto

11.15 h.  Rafaela Caballero. Exposición sobre el Síndrome de Asperger desde un punto de vista clínico y comportamental.

12.00 h.   Pilar Pérez, Vicepresidenta de Asperger España. Vertiente de Asperger y Mujer en primera persona.

12.15 h.   Eva Garraza, Presidenta de Asperger Navarra-Luciérnaga: perspectiva de la familia con miembros Asperger

12.30 h.  Coloquio abierto

13.00 h.  Lectura del Manifiesto Asperger, 2026

13.15 h.  Clausura del acto

 

MANIFIESTO POR EL DÍA INTERNACIONAL DEL SÍNDROME DE ASPERGER

Por el reconocimiento de la discapacidad psicosocial, la protección frente al acoso y la ciudadanía plena de las personas Asperger


Madrid, 18 de febrero de 2026

El 18 de febrero, Asperger España, junto a sus entidades confederadas y a las más de 5.500 personas y familias a las que representamos en todo el territorio nacional, conmemoramos el Día Internacional del Síndrome de Asperger, impulsado en 2007 por los Adultos Asperger de Washington.

Esta fecha no es un homenaje, sino una jornada necesaria de reivindicación y defensa de derechos. Un día para situar en el centro a una de las realidades más invisibilizadas dentro del espectro autista: las personas con autismo de nivel 1, históricamente conocidas como síndrome de Asperger.

Pese al aumento de la presencia mediática del autismo, se proyecta  una falsa imagen que ignora las barreras sociales, educativas, laborales y administrativas que enfrentan las personas en el espectro a lo largo de su vida.

El síndrome de Asperger,  no conlleva ni discapacidad intelectual ni del lenguaje, sin embargo, su procesamiento neurodivergente impacta en la interacción social, la comunicación pragmática, la regulación emocional y la sensibilidad sensorial, creando unas barreras que derivan en un tipo específico de discapacidad.  Por ello, seguimos abogando por el reconocimiento de la discapacidad psicosocial como un paso crucial para que la sociedad entienda y aborde las dificultades que enfrentan las personas en el espectro autista. Este reconocimiento no solo visibiliza el sufrimiento y la ansiedad resultado de vivir en un entorno que no contempla la diversidad neurológica, sino que también promueve la empatía y la inclusión.  Por ello, reconocer la discapacidad psicosocial no es una concesión, sino una condición imprescindible para garantizar igualdad de oportunidades y una ciudadanía plena.

Las particularidades sensoriales, la rigidez cognitiva o la intensa focalización en intereses específicos -que pueden convertirse en grandes fortalezas- requieren de la comprensión del entorno  y unos apoyos,  cuya falta, incrementa la vulnerabilidad social y el riesgo de abuso, especialmente en mujeres Asperger, que al igual que personas Asperger con alta capacidad, siguen sufriendo infradiagnóstico. Esta realidad exige asegurar el derecho al acompañamiento y a la asistencia personal para promover la autodeterminación en los ámbitos sanitario, judicial, educativo y laboral. Además, es fundamental actualizar los protocolos sanitarios, especialmente en salud mental. Hablamos de cuestiones esenciales de dignidad y derechos.

Para demasiadas personas Asperger, la diferencia se paga con violencia. El acoso escolar y laboral es una experiencia compartida por la mayoría. Un estudio realizado por Federación Asperger Andalucía, con casi 400 alumnos y alumnas de entre 10 y 19 años con diagnóstico oficial de autismo de nivel 1, revela que el 71 % sufre acoso escolar. Una cifra aterradora que evidencia el fracaso de los actuales protocolos, más orientados a proteger a las instituciones que a garantizar la seguridad y el bienestar de las víctimas. Más de siete de cada diez menores Asperger soportan acoso y hostilidad en entornos educativos que no les protegen.

El marco legal español no es preventivo,  no reconoce explícitamente el derecho del alumnado a un entorno educativo libre de violencia y sitúa demasiadas veces a los centros escolares como juez y parte. Los datos expuestos evidencian el fracaso del sistema, que reacciona tarde y de manera ineficaz, provocando abandono de estudios, depresiones y una grave afectación en la trayectoria vital. Por lo tanto, Asperger España urge al poder legislativo la aprobación urgente de una Ley Orgánica para la Protección del Alumnado frente al Acoso Escolar, que priorice la prevención, la seguridad y el bienestar del alumnado. El sufrimiento continuado de esta desprotección es devastador. Las personas en el espectro autista sin discapacidad intelectual enfrentan cifras de suicidio muy superiores a las de la población general que reflejan un dolor profundo, persistente y sistemáticamente infravalorado,  desmontando definitivamente la falsa idea de “levedad” asociada al Asperger.

La exclusión no termina con la etapa educativa. A pesar de su formación y capacidades, el 84% de las personas Asperger se encuentra en situación de desempleo. Quienes acceden al empleo se enfrentan con frecuencia a entornos hostiles, falta de comprensión, ausencia de ajustes razonables y acoso laboral, con un grave impacto en su salud mental y su autonomía.

La ausencia de cupos específicos para la discapacidad psicosocial en el empleo público deja a las personas autistas sin discapacidad intelectual, ante la dificultad de solicitar ajustes razonables de difícil ejecución ya que afectan a la formulación literal de las preguntas, la imaginación de situaciones posibles, formatos accesibles, tiempos flexibles y entornos predecibles. La creación de estos cupos y/o la garantía de ajustes razonables son condiciones mínimas para el acceso al empleo público.

Asperger España denuncia la interpretación excluyente del Real Decreto 888/2022 para negar la primera evaluación de discapacidad a personas con diagnósticos oficiales de autismo, bajo la excusa de exigir meses o años de tratamiento para evaluar supuestas “mejorías”. El autismo es una condición neurobiológica permanente presente desde el nacimiento. Esta práctica vulnera derechos humanos y priva, especialmente a los menores,  de los apoyos educativos y terapéuticos necesarios, haciendo imprescindible la aplicación homogénea del baremo de discapacidad en todo el Estado.

Las entidades de Asperger España defienden los derechos de las personas Asperger y sus familias y además les brindan apoyo terapéutico especializado. Sin embargo, para garantizar la continuidad y calidad de estos servicios, que deberían ser responsabilidad de las administraciones públicas, es esencial contar con un apoyo económico público estable y suficiente, evitando la precariedad que pone en riesgo la planificación y profesionalización de servicios esenciales. Sin esta financiación estructural, los derechos reconocidos por las leyes quedan vacíos de contenido.

Hoy hacemos un llamamiento a las instituciones públicas. Al movimiento asociativo. Y a la sociedad en su conjunto para avanzar, de forma colectiva, hacia el reconocimiento de la discapacidad psicosocial.

Exigimos la protección real frente al acoso escolar y una Ley Orgánica estatal que la garantice el derecho real y efectivo a adaptaciones razonables tanto en la educación como en el puesto de trabajo y el derecho a la asistencia personal en el trato con las administraciones para garantizar el pleno ejercicio de la ciudadanía de las personas Asperger.

Porque sin derechos, no hay inclusión ; y sin apoyos reales, no hay equidad.

 

CONFEDERACIÓN ASPERGER ESPAÑA