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  La AT en Andalucía. Síntesis y reflexión.



  La AT en Andalucía. Síntesis y reflexión.



Hasta ahora, el tema de la atención temprana en Andalucía, se ha ido solventando mediante subvenciones a aquellas entidades que cumplían los requisitos necesarios, tanto de capacitación, titulación, solvencia, accesibilidad, etc. Las dificultades provenían de la forma de asignar cada caso a uno u otro CAIT (Centro de Atención Infantil Temprana) en función de los diagnósticos o sospechas de padecer unos u otros trastornos, patologías o como se les quiera llamar, dificultades que se resolvían más o menos bien. Ya el curso pasado la Consejería de Salud intentó cambiar la forma en que se subvencionaba la Atención Temprana, proponiendo a las asociaciones de familiares, crear una UTE (Unión Temporal de Empresas) La idea que se transmitía es que la Consejería tenía la intención de sacar a concurso de licitación pública toda la AT de Andalucía de forma que los centros fueran generalistas y que las asociaciones que hasta el momento venían encargándose de la Atención Temprana tendrían entre todos, reconvertidos mediante la forma de UTE, la capacidad de atender a todas las patologías.

Evidentemente las asociaciones de familiares, bastante tienen ya con estar supliendo el trabajo de la administración sin beneficio económico y con una alta calidad, como para acometer además la empresa de crear un ente económico/administrativo simplemente porque la Consejería de salud les diga que le apetece sacar un concurso público de externalización con el argumento de que así, no estamos ante subvenciones graciables, sino ante un concierto que se cobraría mes a mes. La negativa de las asociaciones a esta propuesta fue clara desde el principio, la Consejería prorrogó la situación como estaba, pero hete aquí que en los últimos días de diciembre, se saca en el BOJA la orden que elimina todas las subvenciones y establece un convenio marco al que han de adherirse las asociaciones o entidades que pretendan seguir dentro del sistema de Atención temprana. Se llama a las entidades a reunión consultiva, más bien explicativa, puesto que según el acuerdo marco los requerimientos pedidos son literalmente imposibles de cumplir, lo primero porque exigen que las entidades sean generalistas. Tampoco queda claro cuantas horas de servicio se van a pagar puesto que aunque se incluye una tabla de horas/tipo de patología, no se aclara que carácter tendrían otra serie de horas requeridas para dar el servicio, ya que éste incluye la obligación de atender a colegios, atención familiar, tiempo para todos los días actualizar la base de datos del sistema informático de la Consejería, tiempos de evaluación de la persona, creación de informes y necesidad de reuniones de los equipos terapéuticos.

Hasta ahora muchas de esas cosas se estaban haciendo por parte de las entidades, si bien los padres contribuíamos con un pago simbólico o no, según las circunstancias de cada entidad y cada caso (no es lo mismo visitar un colegio en Sevilla capital que trasladarse a Osuna, por ejemplo) Sin embargo según el acuerdo marco, ahora, el copago estaba prohibido. Ante esta situación las explicaciones de los representantes de la Consejería de Salud fueron que en el cómputo de horas que se pagarían entraban todas, es decir, si un chico por su patología, entra dentro de la tabla en la que se le asignarían de 6 a 8 Unidades Mínimas de Atención Temprana (UMATS), podría considerarse que una parte de estas se podrían dedicar a todas estas otras labores imprescindibles pero que no son de atención directa al chico/a, siempre que no hubiese un desequilibrio y que la atención directa fuese superior en horas a las demás.

Sobre el tema de si las entidades son generalistas o no se explicó que este concierto era por dos años, y que se iba a priorizar que los chicos se mantuviesen en el sitio en donde ya estaban, por lo cual, lo normal es que no hubiese problemas, puesto que las asociaciones atenderían a los que ya tenían y a los que tuviesen en lista de espera (quienes los tengan) y además la Consejería podría considerar no solo el criterio de proximidad sino el de centro de referencia.

El acuerdo marco exigía también una serie de profesionales habilitados mínimos, pero no establecía cuantos, independientemente del número de chicos atendidos, es decir, teniendo por ejemplo un logopeda, un psicólogo y un fisioterapeuta ya puedes concursar, independientemente de si atiendes a 15 o a 100 casos.

A las dudas sobre una serie de servicios que se debían de dar pero no era factible todavía incluirlos en el sistema Alborada, que es donde se registra la actividad o sobre que sucede con temas como la posibilidad de cierre en agosto por vacaciones del personal o de las propias familias que pueden no acudir, se dice que el sistema se va a actualizar pero poco a poco pero no se dan mayores soluciones al asunto, hay que concurrir al concierto, prácticamente “a ciegas” sobre lo que pueda pasar confiando en la buena fe de la Consejería de Salud. Otra duda capital era que si el copago estaba prohibido, y la Consejería no iba a pagar cosas como por ejemplo la evaluación psicológica de cada caso que se derive, quien iba a hacerlo. Aquí se nos dijo que efectivamente los padres no podían pagar por este concepto pero eso no era óbice para que pagasen por otro “concepto” que no tuviese el mismo nombre. Es decir, veladamente se está sugiriendo a las entidades, establecer copagos de servicios enmascarados bajo otro nombre pero corriendo con la responsabilidad de incumplir el pliego de condiciones y ser sancionados. En esa reunión, se aseguró también que la Consejería sacaría una convocatoria extraordinaria para pagar a las entidades o a las familias que desde enero de 2015 hasta la fecha del concierto hubiesen estado prestando el servicio o pagándolo de su bolsillo.

Por ello y con la mejor voluntad, muchas entidades siguieron atendiendo a los chicos sin cobrar, algunas sin poder pagar a sus trabajadores, y contrayendo una deuda que a día de hoy sigue creciendo, Otras entidades informaron a las familias de que no podrían mantener un servicio gratis y que mientras no hubiese tal convocatoria, lo tendrían que sufragar hasta que la Consejería lo pagase y se les devolviera ese dinero. Es decir, según las instrucciones dadas en la reunión explicativa todas las asociaciones podrían concurrir aunque realmente ninguna pudiera cumplir literalmente lo que se iba a firmar Ante este panorama, las asociaciones, con muchas reservas, optan por seguir adelante con el proceso mientras haya posibilidades de que la Consejería con su talante de buena disposición mostrado vaya resolviendo los flecos y dudas pendientes.

La sorpresa surge cuando después de tanto esfuerzo sale por fin la resolución de la adjudicación del acuerdo marco, en el cual se asignan a las entidades menos horas de las supuestamente necesarias para que la actividad sea viable, esto solivianta a las asociaciones que piden una reunión explicativa, en la cual concedida pocos días antes del plazo para firmar, se aclaran solo algunos puntos: - La Consejería es la que “compra” o concierta las horas que quiere entre la que las entidades ofertan, es decir, nada que ver con la tabla de asignación de horas/UMATS de referencia. - Las horas adjudicadas deben ser de atención directa sobre el menor (es decir las otras, familia, colegio, informes, evaluación, etc.) no se pagan. - Si un menor no acude a consulta esa hora no se paga. (aunque el trabajador deba estar contratado por la entidad y cobrando su sueldo) - El copago está prohibido, las entidades verán lo que hacen para financiar la AT, pero la responsabilidad de hacerlo es suya, no de la Consejería. - Las vacaciones de navidad, semana santa o verano no están contempladas, solo se pagarán aquellas horas de atención directa al menor que se den efectivamente. - Sobre el tema de la promesa de pagar la deuda acumulada hasta este mes (hablamos ya de junio, son 6 meses) por las terapias ofrecidas o pagadas por los padres como adelanto, NADIE SABE NADA. - Es decir, donde dije digo, digo Diego En este punto las asociaciones recriminan a los representantes de la Consejería que han cometido una grave irresponsabilidad, con este asunto y la percepción es que han sido engañados Además, se sabe ya que la Consejería vuelve a dividirse en dos, por un lado Sanidad y por otro Bienestar Social, y cabe la posibilidad sino casi la certeza de que la mesa de contratación de AT no va a estar en salud sino en la otra consejería, con lo cual el pago del mismo concierto, aunque se firme, seguramente se tardaría en cobrar más tiempo del esperado. Ante este panorama, algunas asociaciones renuncian a firmar el acuerdo marco porque supone que las asociaciones correrían con al menos la mitad de los gastos, que además cobrarían en fecha no garantizada, lo cual supone hundir las entidades en muchos casos.

Mediante estas instrucciones algunas entidades exponen que se está atentando contra el derecho de los trabajadores, la calidad del servicio por ser inviable económicamente, y recriminan el doble discurso de la Consejería ya que se dan instrucciones verbales por un lado pero se obliga a firmar otra cosa diferente, quedando de facto “vendidos”. La situación actual es que no se están firmando los contratos del concierto derivado, algunas asociaciones ya han dicho que no lo van a firmar bajo estas premisas y otras se mantienen a la espera de la contestación de la Consejería a diversos escritos enviados.

No entendemos, y seguimos sin entender la querencia de la Junta de Andalucía sobre el tema de los centros generalistas. Nunca han acabado de entender que un centro de Atención Temprana es muy difícil que pueda ser realmente generalista a no ser un mega-complejo hospitalario lleno de especialistas, y aun así jamás conseguirían la efectividad en cuanto a la atención que pueda conseguir una asociación de familiares dedicada a una atención específica.

Las asociaciones de familiares que han alcanzado cierto desarrollo tienen un potencial de calidad de atención muy difícilmente superable en el caso de por ejemplo los trastornos del espectro autista. Una asociación de padres lleva a cabo la A. T. desde un punto de vista multidisciplinar que actúa sobre el aprendizaje del niño, la atención psicológica especializada e individualizada para cada caso, atención psicopedagógica con visitas a centros escolares y coordinación con los tutores y los Equipos de Orientación Escolar. Actúan sobre la familia con escuelas de formación de padres, grupos de apoyo. Actúan sobre el entorno y el tiempo libre formando grupos de ocio y lo que es más importante, pueden actuar directamente y monitorizar el proceso de aprendizaje de habilidades sociales en grupo.

Para ello se necesitan psicopedagogos, neuropsicólogos, logopedas, psicólogos especializados y trabajadores sociales, es decir, se contrata y forma a los profesionales que las familias saben que se necesitan y además se crean las actividades que las familias saben mejor que nadie, responden a sus intereses. Continuamente se proponen nuevas alternativas, se apoya la investigación y lo que es más importante, los resultados se ven. Esta suele ser la norma en la intervención terapéutica que se da en las asociaciones. Nada que ver con la otra concepción de la asistencia sanitaria y/o de la Atención temprana, la que parece ser a la que se dirige la Junta de Andalucía: Concierto de licitación pública competitiva con todo tipo de entidades bajo la base de quien lo hace más barato y exigiendo que los centros sean generalistas, es decir, que atiendan por igual una parálisis cerebral, un trastorno autístico, una hipoacusia o un síndrome de Down. ¿Qué tienen en común las intervenciones y sobre todo las necesidades de tan diferentes colectivos?

Además, según este modelo se derivaría a los menores al centro más barato (según la lista de adjudicaciones) y al que esté más cercano. Quien hace esta asignación es un funcionario que sin ver al menor, decide, no solo cual es el centro al que se le asigna, sino cual es la cantidad requerida de horas de intervención terapéutica. ¿Por qué no se establecen convenios con centros específicos si lo están haciendo bien, con cariño y con la especialización requerida? ¿Porque no se prima y se refuerza el esfuerzo de las familias que han creado estructuras especializadas con una óptima respuesta terapéutica?

La sospecha es que la Junta de Andalucía, manteniendo el discurso contrario, en realidad está abriendo el camino a la privatización de la sanidad comenzando por la Atención Temprana, derivando a los menores a centros privados concertados, en los que primará el criterio del beneficio económico y en donde los profesionales que trabajan dirigirán los pacientes a la privada.

La Atención temprana sólo puede ser negocio bajando los costes, haciendo que quienes intervengan con los menores sean alumnos en prácticas, becarios, etc. Mano de obra barata o gratuita y sin especialización alguna. Trabajo precario, calidad ínfima, pero eso sí, una gran dosis de marketing. La sospecha generalizada que se abre camino, es que este concierto de dos años, va a servir para “quitar de en medio” a las asociaciones sin ánimo de lucro, manteniendo a las familias que ya están siendo atendidas para que no protesten de momento, pero comenzando a derivar a los nuevos menores que entren a los grandes centros privados. El negocio de la salud está servido.

No es entendible que se trate algo como el derecho de los niños a una atención temprana de calidad, como si licitáramos obras públicas o trabajásemos con ladrillos. ¿Y qué va a pasar con los menores en este proceso? ¿le importan a alguien que no sean a las asociaciones de familiares sin ánimo de lucro?. Obras son amores, por sus hechos los conoceréis, parece ser que no, a nadie parecen importarle los menores excepto a sus padres. Los padres hemos asistido a este proceso informados día a día por las asociaciones y creemos que es el momento de exigir una Atención Temprana de calidad, que dependa del Servicio Andaluz de Salud, y que no responda a criterios de rentabilidad económica para entidades privadas sino de la optimización del servicio utilizando los recursos que ya tiene la sanidad pública o los creados por entidades sin ánimo de lucro creadas por padres y familiares. No hay nada más caro que lo que parece barato hoy. La inversión en Atención Temprana hoy es el ahorro en salud mental y en dependencia mañana.

Es necesario recurrir al sentido común, apartando intereses tanto partidistas como los posibles intereses económicos que se muevan de fondo, y dejar de poner parches a la situación. Se necesita escuchar a los padres y madres y a sus organizaciones, se necesita amplitud de miras y un concepto social del gasto público, que revierta en la salud y el bienestar social y no en los bolsillos de unos pocos.


Plataforma Atención Temprana.